viernes, 16 de mayo de 2014

Thomas Piketty: confirmando el 80/20 de Pareto…



El nuevo libro del economista francés Thomas Piketty, Capital en el siglo 21, confirma el imparable crecimiento de la desigualdad en las últimas tres décadas y el grave riesgo de que aumentará en los próximos años…si no hacemos nada para frenar esta situación que amenaza con llevar nuestra Economía “social” al siglo 19.
Porque Vilfredo Pareto (1848/1923) ya hablaba de desigualdad en el siglo XIX. Y su famoso Principio de Pareto 80/20 se ha aplicado siempre a los ámbitos de la política y la Economía. Se describió como una población en la que aproximadamente el 20% ostentaba el 80% del poder político y la abundancia económica, mientras que el otro 80% de población, lo que Pareto denominó «las masas», se repartía el 20% restante de la riqueza y tenía poca influencia política. Así sucede, en líneas generales, con el reparto de los  bienes naturales y la riqueza mundial.
El Economista Joseph Stiglitz, Nobel de Economía en el 2001 y cuyas obras han sido una referencia para el movimiento “Ocupemos Wall Street” afirmaba que “El 1% de la población tiene lo que el 99% necesita”…
Y en ese 1% también hay muchos políticos elegidos por el ciudadano…y que NO responden a sus problemas: gente muy rica usa el dinero para ser elegida (y/o controlar a los elegidos) para asegurar que seguirán siendo ricos bajándose los impuestos.
¿No recuerdan lo que ha pasado en España al subir el IVA para todos mientras se hizo una amnistía fiscal solo para algunos afortunados?
Ha pasado un siglo pero la desigualdad social no cambia, incluso empeora…
Piketty parte de una lógica muy simple y es que cuando la rentabilidad (financiera) del patrimonio  es mayor que la tasa de crecimiento, se acelera la concentración de la riqueza. Esto es lo que se ha acelerado en los últimos 30 años con la generalización de los postulados del libre mercado y la desregulación financiera.
Como decía Keynes Lo esencial del sistema capitalista puede ser preservado si se hacen las reformas necesarias, pero un capitalismo no regulado es incompatible con el mantenimiento del pleno empleo y la estabilidad económica.
Desgraciadamente se ha creado un primer mundo en la periferia del tercer mundo y un tercer mundo en el corazón del primer mundo, y la investigación desarrollada por Piketty confirma que la desigualdad se está disparando en todos los países desarrollados, y que el 1 por ciento de la población es cada día más rico, y que el 0,1 por ciento es aún más rico, y que el 0,01 por ciento es aún más rico todavía. Esto demuestra que los beneficios reales del capitalismo quedan en muy pocas manos, y que si no se cambian las cosas, la tendencia continuará en ascenso haciendo que volvamos a los tiempos en que las élites económicas vivían de la riqueza heredada en lugar de trabajar por ello…
Para Piketty, la mejor solución sería un esfuerzo coordinado a nivel mundial para aplicar impuestos a la riqueza y cambiar radicalmente esta tendencia socialmente destructiva.
El 80/20 de Pareto estará siempre ahí…
Mark de Zabaleta


4 comentarios:

Arcadio R. C. dijo...

Un artículo excelente que nos trae las tesis del economista más de moda hoy y lo relaciona con una corriente económica que viene desde antiguo y que la marea neoliberal ha querido silenciar. Paradójicamente la aplicación de sus programas (liberales) los ha rescatado y revitalizado con la fuerza que se ve.
Un saludo

Lorenzo Garrido dijo...

Siempre he pensado que cuando la gente quiera reaccionar será demasiado tarde, estaremos de lleno en un sistema esclavista.
Por otro lado la gente solo aspira a una cosa: llegar a pertenecer ella también al clan del 1% de afortunados.

Blas Fernández Tomé dijo...

La verdad que es un triste panorama, y más triste por ser real, el que nos presentas. Dan ganas de mandarlo todo 'a hacer gárgaras', a convertirse uno en un descreído. ¿Nos extrañamos de lo ocurrido en León?.

Antonio Fernández López dijo...

Conozco la ley del 80/20 sobre todo por tí y por lo que nos cuentas cada semana. No es posible que el mercado se regule solo. El gobierno tiene la obligación de redistribuir en alguna medida. Un abrazo