viernes, 14 de julio de 2017

Una anécdota que refleja mucho ...





Cuentan que un empleado recibió una entrada gratis para un gran partido de fútbol. Pero cuando llega al estadio comprueba que su entrada está en la última fila de una esquina, muy lejos del campo.
Pasados quince minutos ve un asiento libre diez filas más abajo y decide sentarse allí. Al cabo de un rato descubre otro sitio libre y repite la operación hasta que llega a un sitio magnífico desde donde se podía ver todo el campo desde una posición privilegiada, justo al lado de un señor.
“Disculpe, ¿hay alguien sentado aquí?”
El señor le responde que no, Nuestro afortunado empleado le da las gracias y le comenta: “Es realmente sorprendente que alguien deje un sitio así en semejante partido”.
Y el señor le contesta: “Los dos abonos son míos, y tenía que haber venido con mi mujer, pero se ha muerto. Es el primer partido de fútbol al que no venimos juntos desde que nos casamos en 1965.”
“Vaya, lo lamento, es ciertamente triste. De todos modos ¿no podía usted haber venido con algún familiar o algún amigo para acompañarle? …”
“No, contestó el buen señor, están todos en el funeral”.
¿No les parece que ese partido recuerda a algunos grandes procesos judiciales en los que están todos en el tribunal menos el titular del asiento?
Porque parece que “algunos” ppolíticos han sabido siempre quitarse de en medio de los funerales para dedicarse a otros menesteres.
Hasta que ha llegado la Justicia, poco a poco, fila a fila, acercándose a ellos, para preguntarles qué pasa con el pago de ese asiento …
Ya lo dijo Groucho Marx:
“Sólo hay una forma de saber si un hombre es honesto: preguntárselo. Si responde “sí” sabes que es corrupto”.
“El secreto del éxito es la honestidad: si puedes evitarla, es cosa hecha”.

Mark de Zabaleta



viernes, 7 de julio de 2017

La Teoría de Olduvai confirma a Malthus ...





Malthus fue descrito como “el hombre mejor ultrajado de su tiempo”. Tras la publicación en 1776 de la obra de Adam Smith “El origen y causa de la Riqueza de las Naciones”, Robert Malthus (1766-1834), clérigo, accedió a la fama con el “Ensayo sobre el Principio de la Población”  (1798): …”creo que puedo atreverme a enunciar dos postulados. Primero, que los alimentos son necesarios para la existencia del hombre. En segundo lugar, que la pasión entre los sexos es necesaria y permanecerá aproximadamente en su estado actual… Suponiendo, entonces, que se cumplen mis postulados, afirmo que el poder de la población es indefinidamente mayor que el de la tierra para producir bienes de subsistencia para el hombre. La población, cuando nada la frena, aumenta en una progresión geométrica. Los bienes de subsistencia sólo aumentan en una progresión aritmética. Una ligera familiaridad con los números pone de manifiesto la inmensidad del primer poder en comparación con el segundo”.
La “Teoría de Olduvai” fue publicada, por primera vez en 1989, por Richard Duncan. El nombre es una referencia a la Garganta de Olduvai, en Tanzania.
Establece que la civilización industrial actual tendría una duración máxima de cien años, contados a partir de 1930. De 2030 en adelante, la humanidad iría poco a poco regresando a niveles de civilización comparables a otros anteriormente vividos, culminando dentro de unos mil años (3.000 d. C..) en una cultura basada en la caza…
De acuerdo con esta teoría, la historia humana se divide en tres fases. La fase pre-industrial es la mayor parte de la historia humana hasta 1930. La fase industrial abarca la civilización industrial moderna y se extiende hasta alrededor de 2030. La fase post-industrial es la fase final: las Economías industriales se niegan a un período de equilibrio con los recursos renovables y el entorno natural… Volveríamos a la Edad de Piedra.
La editorial publica los trabajos de este antropólogo, The Social Contract Press, es defensora de medidas anti inmigratorias y del control de la natalidad…
Ciertamente Malthus subestimó manifiestamente el ritmo del progreso tecnológico, la revolución agrícola que con el tiempo permitió alimentar a un mayor número de habitantes, la capacidad del comercio internacional y las técnicas de limitación de la fertilidad…pero, a pesar de todo, en las zonas pobres del mundo, sin embargo, actualmente las previsiones malthusianas parecen recobrar su fundamento.
Tiempo al tiempo…

Mark de Zabaleta