sábado, 31 de mayo de 2014

El programa económico de Podemos: ¿es Keynesiano?



Cuando John Maynard Keynes publicó su Teoría General  el mundo estaba sufriendo todavía el masivo desempleo de la gran depresión. La desilusión era total respecto a un orden económico que dejaba a tantos hombres sin trabajo.
En esta obra escribe: “Los principales inconvenientes de la sociedad económica en que vivimos son su incapacidad para procurar la ocupación plena y su arbitraria y desigual distribución de la riqueza y de los ingresos”.
Y ante tal diagnóstico era el Estado el encargado de lograr el pleno empleo: incrementando el gasto, manteniendo bajas tasas de interés para alentar la inversión, reformando el sistema fiscal, mejorando la distribución del ingreso y regulando el comercio exterior.
Entre sus numerosos escritos existe un interesante artículo anterior, La autosuficiencia nacional, escrito en 1933 y publicado en la Yale Review, en plena crisis. Allí afirma: “Produzcamos en nuestro país cada vez que sea razonable y prácticamente posible, y sobre todo, hagamos lo necesario para que las finanzas sean nacionales”.
PODEMOS se ha presentado con un programa en el que apoya rescates a los ciudadanos, un mayor peso del sector público en instituciones y sectores, respaldo a las pymes y una vigilancia, por parte de la sociedad, de los organismos públicos… consolidando una banca al servicio del ciudadano y recuperando el control público en los sectores estratégicos de la economía
¿Recuerdan la famosa frase de Keynes? Si yo te debo una libra, tengo un problema; pero si te debo un millón, el problema es tuyo…

PODEMOS propone una Auditoría ciudadana de la deuda pública y privada para delimitar qué partes de éstas pueden ser consideradas ilegítimas para tomar medidas contra los responsables y declarar su impago. Reestructuraciones del resto de la deuda y derogación del artículo 135 de la Constitución española con el objetivo de garantizar los derechos sociales frente a los intereses de los acreedores y los tenedores de la deuda.
El resultado de las elecciones europeas ha confirmado la grave crisis política que atraviesa el continente ante una Crisis Económica que “esos” políticos no han sabido resolver…
¿Podemos recurrir a Keynes?  Su libro Teoría general del empleo, el interés y el dinero  desencadenó una "Revolución Keynesiana" en el pensamiento económico, y especialmente en la consideración de la viabilidad y conveniencia de la gestión del sector público del nivel agregado de la demanda.
¿No les suena a Keynes?
Mark de Zabaleta

5 comentarios:

HArendt dijo...

El problema, Mark, como yo lo veo (y no entiendo gran cosa de economía, aunque soy de los que piensan que los economistas entienden todavía menos que yo) es que si nos declaramos insolventes para devolver la deuda debida, ya casi igual al PIB, nadie nos prestará dinero nunca más. Así que, la cuestión no debería ser dejar de pagar sino dejar de endeudarnos más. En todo caso, keynesiano como soy, pienso que la situación no es idéntica y que habría que imaginar que diría Keynes hoy y no tanto ver lo que dijo en su momento. Más o menos deberían hacer lo mismo los marxistas, en lugar de rezar el catecismo de "El Capital", pero en fin, es una opinión personalísima. Y seguramente equivocada. Un saludo muy afectuoso.

Antonio Fernández López dijo...

Yo, por el contrario, con tus lecciones semanales, progresistas en mi opinión, estoy empezando a entender que el control es imprescindible pero también la decencia, y eso esa más problemático. Un abrazo

HArendt dijo...

Estoy de acuerdo con lo que usted dice, don Antonio. Que es lo mismo que decía Keynes y que ha dicho siempre la socialdemocracia (la verdadera,claro): sí al libre mercado, la competitividad, el capitalismo, etc., etc., pero no dejado a la "mano de Dios", sino bajo control, el justo necesario, del Estado. El problema es ¿cómo hacemos eso hoy sin caer en el capitalimo de Estado made in China? Se admiten sugerencias. Pienso que quien en estos momentos recoge mejor la herencia de Keynes es Paul Krugman. Pero repito, yo, de economía, no entiendo; aunque siga pensando que la Merkel y Cía. entienden menos que yo. Un saludo muy afectuoso.

Alicia sánchez dijo...

Pues me quedo a cuadrosssss!!!1

Mark de Zabaleta dijo...

Estimados amigos:
Al final, Galbraith supo centrar la situación:“hay dos clases de economistas, los que no saben nada y los que no saben ni eso”.

Un cordial saludo
Mark de Zabaleta