viernes, 23 de septiembre de 2016

Un experimento “socialista”





Lo que ustedes van a leer a continuación lo he leído en el blog “Los ojos de Julia” y me ha parecido una interesante reflexión…
Un profesor de economía decía que nunca había suspendido a ningún estudiante… hasta que una vez suspendió a una clase entera.
En sus clases siempre había insistido en que el socialismo realmente funciona con un gobierno asistencialista que intermedie sobre la riqueza, entonces nadie sería pobre y nadie sería rico, todo sería igual y justo.
El profesor entonces dijo: “Está bien, vamos a hacer un experimento socialista en esta clase. En lugar de dinero, usaré las notas de sus exámenes. Todas las calificaciones se otorgarán en base al promedio de la clase, y por lo tanto serán algo justo. Todos reciben las mismas notas, lo que significa que, en teoría, nadie va a fallar, así que cualquier persona podrá obtener un Sobresaliente”.
Después de calculada la media del primer examen, todos recibieron un Notable. Quién había estudiado con dedicación se indignó, pero los estudiantes que no se habían esforzado estaban muy contentos con el resultado.
Cuando se hizo el segundo ejercicio, los perezosos estudiaron aún menos, ya que esperaban obtener buenas calificaciones de todos modos. Aquellos que habían estudiado mucho anteriormente, decidieron que ellos también se aprovecharían de las notas de otros. Como resultado, el promedio de la segunda prueba fue una Aprobado.
Nadie estaba contento.
Después de la tercera prueba, el promedio general fue de un Suspenso.
Las notas no volvieron a los niveles más altos, pero los desacuerdos entre los estudiantes, la búsqueda de culpables y las malas palabras se acabaron convirtiendo en parte de la atmósfera de esa clase.
La búsqueda de la “justicia” de los estudiantes había sido la causa principal de las quejas, el odio y el sentimiento de injusticia que pasaron a formar parte de esa clase.
Al final, nadie quería estudiar para beneficiar al resto.
Por lo tanto, todos los estudiantes repitieron el curso … para su sorpresa total.
El profesor explicó: el experimento socialista fracasó porque cuando la recompensa es grande el esfuerzo por el éxito individual es grande.
Pero cuando el gobierno quita todos los premios a la hora de tomar las cosas de los demás para dar a los que no lucharon por ellos, entonces nadie va a tratar o querer hacer lo mejor posible. Tan simple como eso “.

1. No se puede llevar a la prosperidad a los más pobres, sólo sacando la prosperidad de los más ricos;
2. Para recibir sin tener que trabajar, una persona tiene que trabajar sin recibir;
3. El gobierno no puede dar nada a nadie que no lo ha tomado de otra persona;
4. Al contrario de lo que se cree, es imposible multiplicar la riqueza, tratando de dividirla;
5. Cuando la mitad de la población cree la idea de que no tienen que trabajar porque la otra mitad de la población va a apoyarla, y cuando la otra mitad cree que no vale la pena trabajar para mantener a la primera mitad, entonces llegamos al principio del fin de una nación.

Ustedes saquen sus propias conclusiones. 
¿No les parece una peculiar crítica del socialismo?

Mark de Zabaleta

viernes, 16 de septiembre de 2016

España amenazada





Este es el gran título del mediocre libro publicado por Luis de Guindos, donde se ha dedicado a teorizar/justificar las discutibles medidas adoptadas por el PP en materia económica para rematar con una gran declaración: “Rato no es economista”
Y lo dice el que era el número 2 de Rato. Muy ligado a la empresa privada, Luis de Guindos fue uno de los hombres fuertes del equipo económico del expresidente Aznar, que lo nombró secretario de Estado de Economía en 2002, cargo en el que estuvo hasta 2004.
De Guindos era el responsable en España y Portugal de Lehman Brothers cuando, en 2008, la entidad quebró por el escándalo de las hipotecas subprime, un terremoto financiero cuyas consecuencias todavía sufre la economía mundial. El escándalo le estalló en la cara a De Guindos, lo que supone una gran mancha en su currículum. Aunque la política, que lo perdona todo, le haya permitido ocupar la máxima responsabilidad económica en España. El pasado de De Guindos nunca pasará desapercibido por muchos libros que escriba.
Recuerden que fue el propio De Guindos el que aseguró al poco de ser ministro que el rescate a las cajas no iba a costar "ni un euro" al contribuyente. Y en el libro critica al gobierno socialista por sus ayudas a las cajas…cuando no menciona todo lo perdido con el PP… a lo largo de 2012 se dieron ayudas a las cajas que luego se han perdido.
También sería bueno recordar lo que decía en el 2003: "No hay burbuja inmobiliaria, sino una evolución de precios al alza que se va a ir moderando con más viviendas en alquiler y más transparencia en los procedimientos de urbanismo". Y luego fue lo de Lehman.
Es curioso ver cómo De Guindos explica que su propuesta era subir el IVA, aunque se impuso el criterio "político" de Montoro de subir el IRPF… sin aclarar el ministro de Economía por qué el Gobierno estaba "obligado" a subir impuestos y si no propuso recortar el gasto público. Aunque este “gran” economista asegura que él ya sabía desde varios meses atrás la que se nos venía encima con el déficit. ¿Y no se les ocurrió otra cosa?
En el libro Luis de Guindos critica con contundencia el sistema de las cajas de ahorro, la politización de sus órganos de dirección y las remuneraciones de sus directivos. Pero no dice que él fue consejero independiente de Banco Mare Nostrum, ni lo que cobró.
Ciertamente España sigue amenazada…por Luis de Guindos.


Mark de Zabaleta

viernes, 9 de septiembre de 2016

El utilitarismo de John Stuart Mill





Stuart Mill (1806-1873) fue un filósofo, político y economista inglés representante de la escuela económica clásica y teórico del utilitarismo.
La libertad social según Mill consistía en poner límites al poder del gobernante, de tal forma que no fuese capaz de utilizar su poder en beneficio de sus propios intereses y tomar decisiones que pudieran conllevar perjuicio o daño para la sociedad… lo que denominó como la “tiranía de la mayoría”.
Siendo utilitarista, sostiene que uno debe actuar siempre con el fin de producir la mayor felicidad para el mayor número de personas, dentro de lo razonable.
Quizá su más clara ruptura con la ortodoxia de la economía clásica fue en la cuestión del Papel Económico del Estado. Subrayó la importancia económica “civilizadora” del Estado como propulsor de mejoras en los servicios educativos, sociales y culturales…
Y una importante función estabilizadora, siendo bueno que el Estado recogiera, por medio de los impuestos, una parte creciente de los fondos invertibles y la utilizara para financiar proyectos socialmente beneficiosos.
John Stuart Mill no veía un Estado dictatorial en su versión del socialismo: pensaba más en Instituciones Cooperativas Voluntarias y de Coparticipación entre el Capital y el Trabajo…
Mucho antes que el New Deal de Roosevelt y la Teoría General de Keynes ya estaban escritas sus ideas…
Y nuestros políticos deberían saberlo.


Mark de Zabaleta