viernes, 19 de julio de 2013

Nuestra Economía en manos de “intelectuales”



En el debate electoral Rajoy le decía a Rubalcaba “Yo no soy como usted…Le subió el IVA a la gente y no lo llevaba en el programa…Yo, lo que no llevo en mi programa, NO LO HAGO” (Noviembre 2011).
Hemos comentado en varios artículos que los recortes no son la solución, pero la subida de este impuesto al consumo, que es muy perjudicial para España, y grava a todos los ciudadanos por igual, siendo profundamente injusto con las rentas bajas, los pensionistas y los parados… tampoco es el remedio para esta profunda crisis…
Las empresas que venden sus bienes y servicios en España son mucho más intensivas en mano de obra que las que colocan sus productos fuera. Y suponen casi un 80% del Producto Interior Bruto… el sector exterior es mucho más reducido que el que abastece a la demanda interna.
Y si nuestros trabajadores no tienen empleo (los que pueden cobran paro!), y a los que todavía lo tienen los machacamos con impuestos ¿Cómo van a Consumir?
Quita y no pon…se acaba el montón ¡!
Como dijo Keynes, para hablar de Consumo y de Ahorro es necesario generar Rentas. Y las rentas son generadas por la inversión…que puede verse frustrada si las expectativas de los empresarios son pesimistas.
Y los inversores NO confían en España en estos momentos ante los “intelectuales” que nos gobiernan (económicamente…), como han publicado los analistas de Deutsche Bank, HSBC, Nomura y JP Morgan…
Y hablando de “intelectuales”, Santo Tomás de Aquino realizó (en el siglo XIII) un completo estudio sobre los tontos y la tontería descubriendo que: “stultorum infinitus est numerus” o sea, que hay muchos.
El santo describe varios  tipos de tontos, los efectos que se derivan de cada uno de ellos e incluso aporta algunas curiosas soluciones para sanar la tontería… no es lo mismo un insipiente (falto de sabiduría o ciencia) que un estólido (falto de razón y discurso); resulta más problemático, por ejemplo, tratar con un fatuo (el tonto que se cree listo) que con un necio (el tonto que no sabe que lo es) y desde luego es toda una tragedia depender de un insensato (un fatuo que, además, tiene poder).
¡Hay que rendirse a la evidencia!

Mark de Zabaleta

2 comentarios:

Antonio Fernández López dijo...

Tu alusión a la variedad de imbéciles me parece memorable. No sé si faltan o sobran, pero de que hay muchos y de muchos tipos sí que estoy seguro. Un abrazo

juan perez garcia dijo...

En realidad la subida del IVA y la anunciada bajada del IRPF y Sociedades, es decir, los impuestos directos, que gravan en función de las posibilidades, si tiene un efecto deseado. Lo de deseado es apreciación personal. El efecto es una redistribución de la renta, al eliminar progresividad en la carga impositiva, lo que favorece a las rentas altas. A eso se le suma el efecto limitado de la politica fiscal, en su vertiente redistributiva. La mayoría del gasto se va a pagar intereses de deuda y un 3% nada menos del PIB a recapitalizar la banca. Los ciudadanos meten dinero en la banca para asegurarse cobrar el dinero que tienen apuntado que está ahí dentro. Kafkiano.

Todo esto hace que la renta se concentre en menos manos, por lo tanto el poder y por lo tanto el poder de decisión política. Las desigualdades crean conflitos y la desigualdad persistente crea revoluciones e inestabilidad. De momento lo intentan aguantar diciendo que no hay otra opción. Es lo que se quuiere hacer creer. Pinochet instauró la misma política que ahora se quiere para europa a base de mano dura, de represión, con las consecuencias que todos conocemos.

Margaret Thatcher lo intentó con mano dura y los mineros se le subieron a las barbas. El oportuno enemigo común del pueblo británico, en forma de guerra isleña, fue lo que le garantizó la unión nacional. Eso y una actuación policial contra los mineros que le hizo merecerse el sobrenombre metálico.

Se quiere, desde hace tiempo, establecer una determinado politica económica que beneficie a una parte concreta de la sociedad. Latinoamerica sirvió de campo de pruebas, Reagan y Thatcher se sientieron suficientemente fuerte para aventurarse cogidos de la mano, En la UE se ha ido haciendo trabajo lento pero encaminado a este momento, a que no haya opción.

Lo que está claro es que este tipo de políticas necesitan de algún tipo de coherción, interna, externa o por autoconvencimeinto, para poder ser aplicadas. Y es así porque son políticas profundamente antisociales, creadoras de desigualdad y de conflictos.

España ha aumentado, en 2013, un 1780% el presupuesto de material antidisturbio.

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