sábado, 18 de febrero de 2023

Hablando de Inflación...


 

Lenin decía que la mejor manera de destruir el capitalismo era depreciar la moneda, pero John Maynard Keynes lo dijo más claramente: “Con un proceso inflacionario continuado los gobiernos pueden confiscar, secretamente y sin ser observados, una gran parte del patrimonio de sus ciudadanos”.

La Historia Económica demuestra que los tipos de interés no han sido nunca negativos en términos nominales desde que hay historia económica escrita. En el libre mercado (la “mano invisible” de Adam Smith) los tipos de interés no pueden ser negativos.

Se supone que el tipo de interés es el precio más importante de cualquier economía. Permite invertir y desarrollar la vida empresarial. Pero cuando los tipos se manipulan por los Bancos Centrales, en lugar de apoyar el verdadero equilibrio del mercado, el alcanzar ese punto se vuelve una imposibilidad. Teóricamente unos tipos negativos implican una transferencia de riqueza de los acreedores (inversores en Renta Fija, ahorradores, etc.) a los deudores. Cabe recordar que el primer acto del gobierno bolchevique fue, precisamente, la abolición de los préstamos y los pagos de intereses. Sin olvidar que la publicidad que llevó a los nazis al poder fue Brechung der Zinsknechtschaft (suprimir la esclavitud de los tipos de interés).

Ludwig von Mises ya explicó en “Las Consecuencias Económicas del Dinero Barato” que el tipo de interés es un resultado del mercado pero que si los datos se falsifican por la interferencia del gobierno los datos son engañosos. Abrumados por una aritmética fantasiosa los inversores se embarcan en proyectos inimaginables: “las masas son engañadas por las afirmaciones de los pseudo-expertos de que el dinero gratis puede hacerlos a todos prósperos sin ningún gasto”.

Pero pasemos de la Teoría a la práctica. Las maniobras de nuestro Banco Central se habrían percibido de forma distinta dependiendo de cómo se hubiese expresado el objetivo del BCE. La estabilidad de precios, alcanzar el famoso 2%, es una forma de expresarlo. Pero no hay nada de estable en un objetivo que, es la cruda realidad, reduce el poder adquisitivo de la moneda a largo plazo.

Ciertamente la guerra en Ucrania nos ha llevado al otro extremo, con una inflación que ha llegado al 10%, pero…

¿Bastaría con volver a un objetivo de inflación del 2%? Casi con total seguridad, no.

Una inflación del 4% sería buena para la gran mayoría de la gente, pero mala para los políticos del BCE. Y adivinen quién manipula las creencias generalizadas de que la inflación es mala…la famosa Oligarquía.

“Para la gran mayoría de gente, el proceso de arreglar la economía no tendría que ser doloroso ni implicar sacrificios” … (Paul Krugman)

 

Mark de Zabaleta

 

lunes, 13 de febrero de 2023

En el Largo Plazo todos estaremos muertos...



 La consejera ejecutiva del Banco Central Europeo (BCE) Isabel Schnabel confirmó la semana pasada la idea expresada por el organismo sobre un nuevo movimiento al alza de los tipos de interés el próximo 16 de marzo para combatir la persistente inflación que sigue presente en la economía de la zona euro.

"Tenemos la intención de subir las tasas en 50 puntos básicos en marzo. Estoy muy atenta a la inflación subyacente, pero las presiones inflacionarias siguen siendo altas. Es demasiado pronto para dar por resuelta la situación a pesar de que la inflación relacionada con la energía se ha desacelerado recientemente".

Y se queda tan tranquila. A este tipo de políticos, que dudo mucho que sean estudiosos de la Economía, les da igual subir lo que haga falta los tipos de interés. Su objetivo político es bajar la inflación al 2%. Y punto.

Cuando John Maynard Keynes, en el año 1923, publicaba un libro titulado “Breve tratado sobre la reforma monetaria”, lo dejaba muy claro. En un capítulo, “La teoría cuantitativa del dinero”, Keynes analiza los distintos términos de esa cantidad necesaria y trata el supuesto de una limitación del dinero, y afirma que "en el largo plazo ello es probablemente cierto (...) Pero ese largo plazo es una guía confusa para la coyuntura. En el largo plazo estamos todos muertos". Keynes tenía razón y desarrollaría esta idea en la Teoría General con su concepto de preferencia por la liquidez.

Pero, ¿qué es el Largo Plazo? En Economía el largo plazo es el período temporal en el cual los factores productivos pueden variar. El corto plazo es el período de tiempo en el cual al menos un factor productivo es fijo. También se habla del corto plazo hasta dos años, del medio plazo entre dos y cinco y del largo plazo a partir de cinco años.

Es obvio que esos plazos son siempre relativos. Estamos en un entorno de Pandemia mundial, combinado con una grave preocupación por el entorno que exige la electrificación, para terminar con la contaminación, y, como colofón, una guerra que ha colapsado todo esto. En Alemania han vuelto al carbón…

Actualmente todo cambia de un día para otro. Hemos pasado de la escasez de un gas caro a la abundancia y bajada de su precio. Y ahora las directrices sobre precios de la energía contra Rusia amenazan con encarecer, todavía más, los combustibles.

Y solo llevamos un año de guerra. Actualmente dos años serían el Largo Plazo…porque todo habrá cambiado. Aunque el BCE no se haya enterado. Les da exactamente igual.

Ya lo dijo Charles de Gaulle: “He llegado a la conclusión de que la política es demasiado seria para dejarla en manos de los políticos”.

 

Mark de Zabaleta

miércoles, 8 de febrero de 2023

El estado de felicidad ... by Mark de Zabaleta


 

“El estado de felicidad no existe en el hombre. Existen atisbos, instantes, aproximaciones, pero la felicidad termina en el momento en que empieza a manifestarse. Nunca llega a ser una situación continuada. Cuando no tienes nada, necesitas; cuando tienes algo, temes. Siempre es así. Total, que nunca se consigue.”

(Miguel Delibes)

 

sábado, 4 de febrero de 2023

El gran negocio de la guerra...


 Las previsiones de inflación son cambiantes del mismo modo que cambian los factores que la provocan o la agravan, como han demostrado tanto la guerra en Ucrania como las interrupciones en la cadena de suministro relacionadas con la pandemia y agravadas con los aumentos de precios de las materias primas debido al encarecimiento del transporte causado por la invasión de Rusia …

Recordemos   que, en la segunda mitad de 2021, la Reserva Federal consideró que el aumento en la inflación se disiparía, y los aumentos de precios regresarían al objetivo del 2% en 2022.  Y es curioso observar cómo tanto la Fed (hasta noviembre de 2021 no quitó el adjetivo transitorio a la inflación) como el BCE rechazaron que los aumentos de precios pudieran estar relacionados con una economía que se estaba sobrecalentando.

Es obvio que estaban equivocados, porque el Banco Central Europeo ha aprobado este jueves su quinta subida consecutiva de los tipos de interés, con un nuevo incremento de 0,50 puntos porcentuales (50 puntos básicos) que sitúa en el 3% el precio oficial del dinero, la tasa más alta desde noviembre de 2008. El propósito del BCE es reconducir al objetivo del 2% la tasa de inflación, que cerró enero en el 8,5%, después de haber tocado techo en octubre con una tasa del 10,6%.

En el caso del BCE se pueden encontrar discursos hasta finales de 2021 en los que muchos dirigentes seguían confirmando la transitoriedad de la inflación. Esta teoría se basaba en la importancia que estaba teniendo la energía en el fenómeno inflacionario. La volatilidad de la energía puede provocar fuertes subidas de la inflación, con un impacto limitado en el tiempo. Pero no contaban en que no solo la energía estaba detrás de la subida de la inflación. Y la Oligarquía, apoyada por los políticos, ha visto un gran negocio financiero en todo este caos. Suben los tipos y suben los beneficios de la Banca, las Eléctricas etc.….

Y la clave de la inflación, el gran negocio para toda esta gente, es el transporte.

Muchos economistas explican que la importancia del coste del transporte sobre la inflación es más duradero que los efectos de los precios de las materias primas, alcanzando su punto máximo al cabo de un año, y con una duración de hasta 18 meses. Es muy distinto al impacto de los precios mundiales del petróleo en la inflación de los precios al consumidor, que alcanza su punto máximo en tan solo dos meses…

¿Qué va a pasar con la inflación? Que, en función de la austeridad en el transporte vivida en 2022, y teniendo en cuenta el decalaje de 18 meses que acabamos de comentar, a finales de 2023 vamos a entrar en un período desinflación (moderación de la subida de precios). Habrá que ver las decisiones de “negocio” que toman los políticos. Y la Oligarquía, que les recuerdo, es una forma de gobierno en la que el poder supremo está en manos de unas pocas personas, generalmente de la misma clase social.

 

Mark de Zabaleta

 

 

jueves, 2 de febrero de 2023

Es difícil pensar que el cristianismo ... by Mark de Zabaleta

 


 “Es para mi difícil ver cómo alguien puede desear que el cristianismo sea verdad; porque si es así, el lenguaje común del texto parece mostrar que el hombre que no cree, y esto incluiría a mi padre, hermanos y casi todos mis amigos, serán condenados permanentemente. Y ésa es una doctrina detestable”

(Charles Darwin)

 

 


sábado, 28 de enero de 2023

La guerra les da igual ...

 


Mijaíl Kasiánov, un ex primer ministro de Vladímir Putin (entre 2000 y 2004), y que es ahora una de las voces más críticas contra la invasión rusa de Ucrania, acaba de contar que nunca hubiera podido imaginar a su antiguo jefe lanzando una guerra a gran escala en Ucrania. Y afirma:

"Debería haber una desputinización (de Rusia). Se necesitarán diez años para llevarlo a cabo, para restablecer y fortalecer la confianza con el mundo civilizado, en primera instancia con los países de la Unión Europea, que son nuestros socios y vecinos naturales"…

Respecto al curso de la guerra, Mijaíl Kasiánov, cree que puede durar hasta dos años y que es "imperativo" que gane Ucrania. Sus consecuencias determinarán el futuro de Rusia, que volverá, asegura, a la senda para construir "un estado democrático".

Evidentemente, ha abandonado Rusia por razones de seguridad.

Lo que resulta preocupante es que un opositor ruso ya estime que esta guerra va a durar dos años…por lo menos.

El gran problema es el de las Economías europeas, y la española en particular. Tras la pandemia, que tuvo un impacto fundamental en el enfriamiento de la actividad empresarial, y en el congelamiento de las administraciones públicas, con la paralización como norma… Putin nos añadió la guerra de Ucrania con la inflación y las subidas de tipos de interés…

Una verdadera guillotina para las familias. La inflación vino inicialmente generada por el encarecimiento del transporte. La excusa inicial era que la demanda energética se veía penalizada por la guerra, y que Rusia reducía el suministro de gas a Alemania. Pasado un año de guerra han bajado los precios del petróleo y del gas, pero la inflación ya no baja. Y tampoco bajan los tipos de interés.

Es realmente curioso. ¿Qué es lo que pasa?… Que la Oligarquía lo controla todo.

La oligarquía, en la ciencia política, es una forma de gobierno en la que el poder supremo está en manos de unas pocas personas, generalmente de la misma clase social.

La política, las empresas, los bancos, las leyes, la justicia…lo controlan todo.

Como dice Krugman, a hacer lo que hizo el gobierno americano tras la segunda guerra mundial (tipos de interés bajos e inflación para poder soportar la deuda…)  le llaman, esos oligarcas, “represión financiera”.

Pero ¿quién no prefiere algo de inflación a un desempleo masivo? Evidentemente los políticos=oligarcas que manejan el BCE. Porque son políticos, que cobran un buen sueldo y que lo dejarán en unos años…al político que le toque. La guerra les da igual. Los ciudadanos son siempre los que pagan…

Mark de Zabaleta