viernes, 7 de septiembre de 2018

La Historia siempre se repite ...




Al final, el famoso “impuesto a la banca” para financiar las pensiones se va a quedar en “agua de borrajas” …  un impuesto a las transacciones financieras, al estilo de la “tasa Tobin” … y poco más
Aunque incrementar ocho puntos porcentuales el Impuesto de Sociedades para los bancos era la idea que estaba incluida en la propuesta que el PSOE lanzó cuando se encontraba en la oposición. El partido de Sánchez calculaba que esta medida permitiría al Ejecutivo recaudar entre 800 y 1.000 millones de euros.
Otra alternativa sería incrementar el Impuesto a los Depósitos Bancarios al 0,1%, o incluso subir la tasa de los activos fiscales diferidos (DTA), actualmente situada en el 1,5%. Es decir, en la actualidad, los bancos pagan al Estado un 1,5% sobre la diferencia entre el valor de los DTA y lo tributado por ellos. Si el Gobierno quiere recaudar con ello los 1.000 millones de euros, debería subir esta tasa al 1,75%.
Pero tranquilos, porque Pedro Sánchez no va a hacer nada de nada. Eso sí, subirá el precio del gasoil a los ciudadanos para que contaminen menos.
¿Se acuerdan de aquello de prometer hasta meter? …
Porque el Gobierno tampoco hará pública la lista de defraudadores que se acogieron a la amnistía fiscal, como prometió Pedro Sánchez cuando estaba en la oposición. Durante un debate parlamentario en el Congreso de los Diputados, el entonces líder socialista reclamó a Mariano Rajoy que hiciera público el listado con los nombres de los beneficiados por esa amnistía fiscal “o lo haremos nosotros cuando lleguemos al Gobierno”. Pedro Sánchez no va a hacer nada de nada.
Y, como colofón, la Audiencia Nacional ha acordado el sobreseimiento provisional de de las conversaciones grabadas a Corinna, la que fue amiga del Rey emérito.
El magistrado, que ha rechazado la personación de Izquierda Unida en el procedimiento, argumenta que los hechos que se imputan a Juan Carlos por ella son “naturalmente deducidos del desarrollo de amistad entre ambos” y se remite a la jurisprudencia.
Y aquí no ha pasado nada …
Ya saben cómo vive ahora Felipe González (el de los mítines con chaqueta de pana), y muchos otros socialistas de pro, sin mentar a los “barones” socialistas …
En España seguirán pagando los de siempre, directa o indirectamente, los ciudadanos.
 “Todo aquel que aspira al poder ya ha vendido su alma al diablo.”
(Johann Wolfgang von Goethe)

Mark de Zabaleta

sábado, 1 de septiembre de 2018

La gran paradoja ...




La riqueza de las naciones de Adam Smith (1776), un filósofo escocés que es considerado como el padre de la Economía, ha sufrido el destino reservado a la mayoría de los “clásicos”: es una obra más comentada que leída. Desde su llegada a Londres en 1849, Karl Marx tuvo mucho tiempo para consagrarse a El Capital…un borrador que había iniciado un par de años antes, y del que no publicó un primer volumen hasta el año 1867 (veinte años …). El segundo volumen del capital fue publicado por Engels en 1885 (dos años antes, en 1883, había fallecido Marx en Londres).
En términos modernos, Smith estaba interesado en el desarrollo de una teoría del crecimiento económico. En las primeras páginas de su obra “Una investigación sobre el origen y las causas de la riqueza de las naciones”, Smith anunció su explicación fundamental del crecimiento económico: “la división del trabajo”.
La utilización del término “riqueza” es clave en su definición de “actividad productiva”. Para Smith, sólo los resultados de los empleos productivos del trabajo debían contarse para calcular el producto social. Quedaban excluidas las actividades de “servicios” porque no rendían productos tangibles o excedentes que se pudieran reinvertir. Se derivaba que todas las actividades gubernamentales eran improductivas…junto a clérigos, abogados etc.
Marx definió una teoría de la realidad social en su Materialismo Histórico…donde básicamente hay una estructura económica donde coexisten dos clases sociales: la de los capitalistas o explotadores y la de los proletarios o explotados. Sobre esta Estructura Económica encontramos una Superestructura Ideológica (política, moral, religión, derecho, arte y filosofía) que delimita una Conciencia Social. La estructura económica condiciona la superestructura ideológica y ésta justifica a aquella, lo que permite su supervivencia. Los sistemas político, jurídico y religioso forman el esqueleto fundamental de esa conciencia social o superestructura. Y permiten justificar y mantener la situación de explotadores y explotados.
El “capitalismo” de Adam Smith y su “mano invisible” que logra un precio entre vendedores y compradores y el socialismo a ultranza de Karl Marx y su lucha de clases para evitar la apropiación indebida de la plusvalía del trabajador… llegan a una increíble paradoja de la Economía:
Mientras se puede visitar gratis la tumba de Adam Smith en un cementerio perdido en Canongate, Edimburgo, para visitar el cementerio de Highgate, en Londres, donde está enterrado Karl Marx, hay que pagar unas cuantas libras. 
Es gratis visitar el capitalismo y hay que pagar por ver la cuna del comunismo.

Mark de Zabaleta

sábado, 25 de agosto de 2018

El Principio de Peter




El principio de incompetencia de Peter expone que las personas que realizan bien su trabajo son promocionadas a puestos de mayor responsabilidad, hasta que alcanzan su nivel de incompetencia (The Peter Principle,1969)
Ya en 1910, José Ortega y Gasset habló del siguiente aforismo: "Todos los empleados públicos deberían descender a su grado inmediato inferior, porque han sido ascendidos hasta volverse incompetentes".
Lawrence J. Peter deduce las dos siguientes secuencias:
.  Con el tiempo, todo puesto tiende a ser ocupado por un empleado que es incompetente para desempeñar sus obligaciones.
 .  El trabajo es realizado por aquellos empleados que no han alcanzado todavía su nivel de incompetencia.
Peter afirma que hay muchos ejemplos para ilustrar su teoría …
Un buen mecánico que es ascendido al puesto de encargado. Desde su nuevo papel, no para de entorpecer la labor de sus subordinados; es incapaz de quedarse quieto y se mete continuamente a hacer sus reparaciones, no permitiéndoles trabajar. Se pierde de golpe un gran técnico y se gana un mal gestor, o como en el caso del ejemplo: se pierde un gran oficial y se gana un mal encargado.
¿Quién no se ha encontrado a lo largo de su vida profesional con casos parecidos?
En un estudio que se hizo usando datos de empresas, en concreto del área de ventas, donde es más sencillo evaluar la competencia (nivel de ventas), los números parecen confirmar que los equipos dirigidos por quien fuera vendedor estrella tienden a vender menos, y viceversa: los que mejor funcionan están dirigidos por antiguos vendedores mediocres.
El Principio de Peter se ha demostrado en multitud de empresas e instituciones. Puedes comprobarlo echando un vistazo a tu alrededor. El típico incompetente es aquel que cree que se las sabe todas y se considera imprescindible, pero tiende a escapar de toda responsabilidad, echando balones fuera, y, fundamental, es un experto del peloteo.
Peter llega incluso a plantear en su libro que algún filántropo le financie una cátedra de “jerarquiología” en una universidad importante: “Al haber demostrado, en mis empeños actuales, estar capacitado, estoy preparado para el puesto”.
Como dijo Galbraith: “Aunque todo lo demás falle, siempre podemos asegurarnos la inmortalidad cometiendo algún error espectacular”…

Mark de Zabaleta