viernes, 12 de marzo de 2021

Esto es como el coño de la Bernarda ...

 


Hay muchas teorías sobre esta expresión. Muchos señalan que la tal Bernarda vivió en Granada. Según esta versión, vivió durante el siglo XVI como ‘santera’. La Bernarda curaba dolencias introduciendo la mano dentro de su vagina, nada menos.

Otros afirman que curaba a los animales de los pastores en Ciudad Real.

Incluso se relaciona con ‘San Isidro Labrador’. Según esta historia, un tiempo después de morir Bernarda, fue desenterrada y lo único que permanecía intacto era su ‘santo coño’.

Hay quien asegura que era hija de Aben Humeya, un rey musulmán. Y, finalmente, que se trataba de una prostituta.

Sea como fuere, esta semana ha sido como el “coño de la Bernarda” …

Empezamos con un ataque cibernético al SEPE (antiguo INEM) que ha paralizado todo. De hecho, muchos españoles han dejado de cobrar el paro. ¿No será que falta dinero y han buscado la excusa perfecta? Porque un ciber apaño político permite arreglar las cuentas … y, como nadie puede llamar ni para quejarse ni para pedir cita ni reclamar…

Pero otra muy buena ha sido la moción de censura en Murcia, que ha derivado en la nueva convocatoria de elecciones en Madrid (cuando veas las barbas de tu vecino pelar…) y que ha culminado con la gran maniobra del PP para cargarse a Ciudadanos gracias a unas curiosas interpretaciones de la lealtad política ¿a su partido o a sus votantes?

Y lo de Madrid tiene miga, ¿Qué fue primero, el huevo o la gallina?

Porque ya nadie sabe si primero son las mociones de censura o la convocatoria de elecciones. Unos juristas (los de la Comunidad de Ayuso) dicen que la convocatoria, aunque no estuviese publicada en el Boletín de la Comunidad, y la gran mayoría que las mociones registradas con anterioridad a esa publicación. Al final, decidirá la ¿Justicia? a favor de los de siempre. Adivinen.

Ya lo dijo Platón: “Yo declaro que la justicia no es otra cosa que la conveniencia del más fuerte” …

Lo dicho, la expresión del “coño de la Bernarda” se ajusta a este galimatías …

 

Mark de Zabaleta

 

 

 

jueves, 11 de marzo de 2021

A la perseverancia ... by Mark de zabaleta

 


“Nos gusta llamar testarudez a la perseverancia ajena, pero le reservamos el nombre de perseverancia a nuestra testarudez”

(Jean Baptiste Alphonse Karr)

 

miércoles, 10 de marzo de 2021

En una palabra, rechazamos ... by Mark de Zabaleta

 


“En una palabra, rechazamos toda legislación, toda autoridad y toda influencia privilegiadas, patentadas, oficiales y legales, aunque salgan del sufragio universal, convencidos de que no podrán actuar sino en provecho de una minoría dominadora y, contra los intereses de la inmensa mayoría sometida.”

(Mijaíl Bakunin)

 

martes, 9 de marzo de 2021

Para lidiar con este mundo ... by Mark de Zabaleta

 


“La única manera de lidiar con este mundo sin libertad es volverte tan absolutamente libre que tu mera existencia sea un acto de rebelión.”

(Albert Camus)

lunes, 8 de marzo de 2021

El hombre ha nacido para ... by Mark de Zabaleta

 


“El hombre ha nacido para la felicidad y para la libertad y en todas partes es esclavo e infeliz. La sociedad tiene como fin la conservación de sus derechos y la perfección de su ser; y por todas partes la sociedad lo degrada y lo oprime. Ha llegado la hora de recordarle sus verdaderos destinos”

(Maximilien Robespierre)

 

 

domingo, 7 de marzo de 2021

Es comer lo que no quieres ... by Mark de Zabaleta

 


“La única manera de conservar la salud es comer lo que no quieres, beber lo que no te gusta, y hacer lo que preferirías no hacer.”

(Mark Twain)

 

viernes, 5 de marzo de 2021

Fausto de Goethe ...

 


La figura del doctor Fausto, personaje legendario que vende su alma al diablo a cambio del verdadero disfrute de la vida mediante el logro de todos los impulsos y deseos de la voluntad, fue recreada desde el Renacimiento por diversos autores, pero fue ciertamente GOETHE (1749-1832) quien creó la leyenda y le confirió un profundo valor filosófico y humano.

En su FAUSTO, publicado en dos partes (1808 y 1832), la búsqueda de lo absoluto y de la plenitud vital convierte al personaje en un prototipo del espíritu siempre insatisfecho, del hombre romántico, y en un gran símbolo del destino de la humanidad.

Porque se trata precisamente de la vida misma y saber enfrentarse a cuestiones como el bien y el mal, Dios y el diablo, la sexualidad y la mortalidad …Desesperado y desengañado por el intelecto, el protagonista proclama la acción como principio del mundo, aunque todas las formas de la acción contienen un destino de error (y dolor) inevitable: el que lleva aparejado decidir toda elección.

Goethe terminó de escribir la segunda parte, Faust: der Tragödie zweiter Teil (Fausto: Segunda parte de la tragedia), en 1832, el año de su muerte. A diferencia de la primera parte, el foco de la acción ya no está centrado en el alma de Fausto, que ha sido vendida al diablo, sino más bien en fenómenos sociales como la psicología, la historia y la política.

La figura del escritor alemán Johan Wolfgang von Goethe está ligada a la de su obra Fausto, y ésta a su vez lo está a la de su autor, y funciona como una forma de espejo. De hecho, Goethe mantiene un pensamiento político de fondo favorable a los pequeños estados, por encima de la idea del Estado Nación, lo que queda plasmado en su oposición a las ideas surgidas de la Revolución Francesa y el poder radical del pueblo.

A lo largo de la obra, Mefistófeles y Fausto se encuentran con varios espíritus, brujos y brujas de la noche adoradores del diablo. Un ritual que describe el mundo oculto de la magia, la brujería y el mal.

Y el amor, la seducción y su relación con la mujer amada, Margarita, permiten desarrollar un verdadero abanico de ideas y reflexiones sobre la cruda realidad del instinto humano.

Fausto fue la obra que ocupó la larga vida de Goethe. Es una de las obras maestras de la literatura alemana y universal. No es sólo una reelaboración de la leyenda del erudito mago medieval Johann Faust, sino una acertada alegoría de la vida humana.

“Nadie es más esclavo que el que se tiene por libre sin serlo” …

 

Mark de Zabaleta