viernes, 5 de mayo de 2017

La inflación es el impuesto del pobre...





La inflación subyacente es la inflación reflejada por el índice de precios al consumo (IPC) cuando éste no toma en cuenta ni los productos energéticos ni los alimenticios sin elaborar, dado que estos precios sufren grandes fluctuaciones debido a múltiples incidencias internacionales. La intención de medir la inflación con esta base es conocer a medio plazo la tendencia real de los precios.
Y por este motivo, aunque la inflación alcanzada en este 2017 en febrero ha sido de un 3%, con unos precios del petróleo y de la electricidad que se han incrementado considerablemente, lo cierto es que la inflación subyacente sigue siendo muy baja.
Ciertamente el precio del petróleo se ha duplicado desde los 27$ por barril de 2016 a los 57$ que alcanzó en marzo de 2017. Ello encarece el transporte de mercancías y personas…y también la electricidad, porque gran parte de la misma se produce vía derivados del crudo…y este invierno ha sido muy frío.
Como decía John Stuart Mill, “Ningún problema económico tiene una solución puramente económica” …
Y la solución la ofrecen los mercados del petróleo Brent, que ya marcan cotizaciones de 47$ en este momento.
Si el petróleo vuelve a bajar, y el consumo/demanda de electricidad baja con el calor del verano… seguiremos con una inflación subyacente del 0,7% ó menos.
No será la pesadilla de la deflación: al haber más oferta que demanda, los precios en lugar de subir (inflación), bajan… pero permitirá “resetear” nuestra Economía mediante un mecanismo corrector de la sobreproducción al racionalizar el consumo, ya que, en un escenario de riesgo- deflación, el consumidor tiende a ajustar su consumo a lo necesario. Y si se consume menos, también se producirá menos, llevando al sistema productivo a la dimensión verdaderamente adecuada…
Vuelven las aguas a su cauce, y la sociedad seguirá sin penalizar al pueblo llano con el impuesto añadido de la inflación, aunque no sea tan malo ajustar nuestro gasto…
“Las campañas modernas de publicidad están empezando a crear elevados niveles de demanda de productos que los consumidores ignoran desear, y mucho menos necesitar.” (John Kenneth Galbraith)

Mark de Zabaleta

viernes, 28 de abril de 2017

El Flujo Circular en la Economía...





El flujo circular de la renta es un modelo que sirve para explicar de forma muy simplificada el funcionamiento básico de la actividad económica. Este modelo nos  ayuda a entender entre quienes se produce un intercambio, es decir, quienes intervienen en la economía y en qué consisten esos intercambios.
El modelo más sencillo del flujo circular de la renta representa una economía con sólo dos agentes: las economías domésticas y las empresas. Existen otros agentes, el Estado y el Sector exterior, que, a través de los impuestos y transferencias que realiza el primero a economías domésticas y empresas y las exportaciones e importaciones que realiza el segundo, influyen en el flujo circular de la renta.
El tema es analizar cómo se mueve la renta en una economía. A continuación trato de resumir una curiosa explicación que dio un economista americano en una de sus conferencias sobre este tema. Allí se trataba de un hombre de negocios de la ciudad que se presenta en un pueblo perdido de un Estado del interior. Este “golpe de efecto” se ha trasladado de diferentes formas a todos los idiomas…pero permite asimilar el concepto del “flujo circular de la renta” de una forma inolvidable.
Versión resumida a la “española” (existen múltiples versiones): En esta se habla del sector exterior (se importa algo) y del sector público (se paga algo al ayuntamiento)…siempre con un irónico sentido del humor:
Llega un americano vestido impecable, con traje y corbata, a un pueblo perdido de Castilla y pregunta  a un vecino, en un perfecto castellano, dónde hay un hotel. Éste le responde que en el pueblo no hay hotel, pero que en la Plaza Mayor hay una Pensión muy buena.
Nuestro “turista” aparca su cochazo (americano) en la Plaza y entra en la Pensión. Se presenta y pregunta al posadero si tiene una “suite”,  le dice que no, pero que en el cuarto piso hay una habitación muy grande con cuarto de aseo. Mister Smith le dice que viene con idea de instalarse en el pueblo para montar una fábrica de componentes electrónicos, le deja su pasaporte y 20 billetes de 100 Euros (a lo grande!) tras preguntar si sería suficiente para instalarse unos tres meses ( le había dado como precio 25 Euros/noche), pero que primero sube a ver la habitación y refrescarse.
Antonio, el posadero, con los billetes en la mano ve la oportunidad de saldar sus cuentas con la tienda de ultramarinos, la carnicería, el pescadero, el panadero, el transportista, el mecánico y hasta el alquiler que debía al ayuntamiento por el salón que le dejaron usar para una reunión de viajantes de pinturas que vino a la Pensión.
El mecánico debía dinero de unos amortiguadores importados al del transporte, que a su vez debía en la panadería y los ultramarinos. El del ayuntamiento tenía facturas pendientes con el carnicero. El panadero pagó al pescadero, que, a su vez, hizo las paces con el mecánico….
Al cabo de una hora y veinte minutos entra una chica de muy buen ver en la Pensión y deja sobre el mostrador los 20 billetes de 100 Euros que debía al posadero por la utilización “regular” de la habitación en estos últimos meses…porque fiaba a casi todos los del pueblo ¡!
Finalmente el americano baja tras refrescarse, le dice al posadero que casi prefiere comprar una casa, le deja un billete de 50 y recupera sus 20 billetes de 100 y su pasaporte.
Cuando una economía entra en crisis es porque se va desinflando tanto el consumo, porque no hay ingresos debido a que las empresas (comercios etc.) no venden (y despiden empleados), como la producción de las mismas debido a la falta de confianza. Es en ese momento cuando hace falta un acelerador que permita volver a lanzar esa complicada maquinaria, sus engranajes, en movimiento…
Mark de Zabaleta

viernes, 21 de abril de 2017

Nadie diga «desta agua no beberé»...





La victoria de Le Pen en las elecciones franceses parece muy factible en una primera vuelta en la que el Frente Nacional logrará mejorar unas encuestas, que ya han demostrado que cuando el voto es oculto y existen ataques terroristas se equivocan de manera permanente.
Desde que en 2011 sucedió a su padre, Marine Le Pen ha tratado de normalizar el FN, que, si pasa a la segunda vuelta electoral, mostrará su interés por colaborar con los republicanos, cuyo candidato (François Fillon) se ha visto envuelto en un escándalo de malversación de fondos públicos.
Posiblemente más de un 30% de los votantes del partido republicano respaldarán a Le Pen si pasa a la segunda vuelta como única alternativa conservadora... y católica.
Es cierto que la posibilidad de un "Frexit" hace dudar a muchos republicanos. Y Marine Le Pen sabe que los franceses están preocupados por el futuro impacto de abandonar la moneda única en relación a sus puestos de trabajo, en el ahorro y las pensiones. La posibilidad real de que pueda ganar las próximas elecciones presidenciales en Francia le han hecho proponer una solución lógica para acabar con el Euro/Error… regresar al franco francés con una estructura monetaria parecida al ECU (European Currency Unit). Incluso la deuda nacional del país se podría convertir en francos franceses a través del ECU.
Además, tras los ataques terroristas en Francia, el FN y la derecha tradicional han empezado a converger en materia de inmigración y de identidad nacional.
La presidenta del Frente Nacional rechazó la idea de que haya que acostumbrarse “al terrorismo islamista” y para evitarlo propuso “un plan de ataque” que pasaría por “el restablecimiento del control de las fronteras” de Francia y por “poner fin al laxismo y a la ingenuidad”.
Para Le Pen, tras el reciente fallecimiento de un gendarme, las fuerzas del orden “esperan algo más que compasión, esperan medios” para hacer frente al riesgo de atentados.
No se olviden de que Hitler fue elegido por el pueblo alemán en unas elecciones, Trump ha ganado en Estados Unidos con los votos del pueblo… y que el pueblo francés puede estar ya cansado de tanta política sin soluciones.
¿Se imaginan un “Front National” en España?
Nadie diga «desta agua no beberé» (El Quijote II) …

Mark de Zabaleta