viernes, 7 de octubre de 2016

El robo de La Gioconda





El auténtico nombre del cuadro no es Mona Lisa, sino La Gioconda, y muestra el retrato de una mujer florentina de clase media, la esposa de un marchante llamado Francesco del Giocondo. La mujer no tiene pestañas, porque en Florencia era la moda afeitárselas por completo durante el Renacimiento.
Es un cuadro muy pequeño. La pintura mide menos de 35x35 centímetros, y los rayos X revelan que en el cuadro hay tres versiones completamente diferentes de la misma mujer, aunque todas son obra de Leonardo.
La obra fue realmente conocida a nivel internacional al ser robada del Museo del Louvre en agosto de 1911. La prensa del todo el mundo habló de este mítico cuadro, y al mismo tiempo todos los artistas lo incluían como referente hasta que se pudo recuperar esta obra de Leonardo da Vinci.
El Louvre, que presenta el cuadro como "Portrait de Lisa Gherardini, épouse de Francesco del Giocondo" y que no ha hecho acto alguno en rememoración del evento, informa de que "el robo fue descubierto el 21 agosto de 1911" por el pintor Louis Béroud, quien alertó a los guardianes del museo.
Fue recuperado dos años después en Florencia, la ciudad en la que se cree que Leonardo da Vinci lo pintó entre 1503 y 1506. El autor material fue un obrero italiano muerto en 1925, Vincenzo Peruggia, que había trabajado en el museo. Peruggia, que logró sacar la tabla del Louvre con total facilidad, fue detenido en 1913 cuando intentaba vendérsela al anticuario Alfredo Geri, quien alertó a la policía.
Aunque el ladrón ha estado siempre identificado, nunca se ha sabido el verdadero "autor intelectual" del robo. Entre los sospechosos aparecieron el poeta francés Guillaume Apollinaire y el pintor español Pablo Picasso, potenciales interesados en hacer desaparecer la obra, críticos como eran entonces con los museos y el arte oficial. Se trataba de jóvenes artistas contestatarios…
Ahora los contestatarios han sido los dirigentes territoriales del PPSOE, en otro tipo de robo a sus militantes y a sus votantes…
¿Se recuperará en dos años?

Mark de Zabaleta






viernes, 30 de septiembre de 2016

Partido Sátrapa Oligárquico Español (PSOE)







Partido Sátrapa Oligárquico Español (PSOE)


Sátrapa se utiliza en sentido coloquial y peyorativo para denominar a una persona que gobierna despóticamente.
Oligarquía es una forma de gobierno en la que el poder supremo está en manos de unas pocas personas.
Porque, al final, ha quedado claro que quienes mandan en el PSOE no son sus militantes ni, mucho menos, sus votantes.
Quienes votaron al PSOE convencidos de cambiar las cosas descubren que los famosos “barones” socialistas prefieren dejar que siga Mariano Rajoy otros cuatro años antes que ser verdaderamente socialistas y hacer lo que sea por evitarlo.
La cruda realidad es que muchos “socialistas” que critican una alianza de izquierdas lo hacen por intereses personales. La mayoría de antiguos dirigentes socialistas cobran mucho por su pertenencia a distintos consejos de administración…y hasta Rubalcaba se ha incorporado al consejo editorial de 'El País' en plena jubilación del escaño.
Y para lograr una jubilación digna es fundamental estar en buena sintonía con la derecha económica que controla los grandes Consejos de Administración.
Y esgrimen todo tipo de excusas para seguir controlando “su” partido. Cuando colocaron a la marioneta de Pedro Sánchez ya filtraban que este hombre “no vale, pero nos vale”.
Y se han equivocado, porque los malos resultados electorales y el descontento de su militancia se explican por la caótica organización de un partido en el que los que mandan y dirigen todo son los barones territoriales antes que su Secretario General.
En el cónclave de 1958 el ganador, inesperado, fue Angelo Roncalli. Al parecer se trataba de una elección provisional dado su bajo perfil “político”. Roncalli aceptó la elección y escogió llamarse Juan XXIII. Sus casi cinco años de pontificado estuvieron determinados por un acontecimiento decisivo: la convocatoria al Concilio Vaticano II.
Pedro Sánchez recuerda a Roncalli como elección de compromiso, pero los que realmente mandan en el partido se han dado cuenta del error cometido y no le van a permitir quedarse hasta el Concilio…
Pero los militantes y los votantes ya se han dado cuenta del verdadero significado de las siglas de PSOE.
“Aunque todo lo demás falle, siempre podemos asegurarnos la inmortalidad cometiendo algún error espectacular.” (John Kenneth Galbraith)

Mark de Zabaleta