“La democracia es un lujo del norte. Al sur se le permite el espectáculo, que eso no se le niega a nadie. Y a nadie molesta mucho, al fin y al cabo, que la política sea democrática, siempre y cuando la economía no lo sea”
(Eduardo Galeano)
“La democracia es un lujo del norte. Al sur se le permite el espectáculo, que eso no se le niega a nadie. Y a nadie molesta mucho, al fin y al cabo, que la política sea democrática, siempre y cuando la economía no lo sea”
(Eduardo Galeano)
Desde la propuesta de los combustibles sintéticos, de su solución para motores de combustión, de la hibridación como alternativa y complemento al coche eléctrico... con una electricidad que se obtiene, también contaminando, a un precio desorbitado.
Europa, los europeos, no lo tienen tan claro.
Y muchos responsables de la industria del automóvil ya comienzan a discrepar. Además, Porsche asegura que serán capaces de producir combustibles sintéticos neutros a menos de 2 euros/litro, sin precisar si en este precio también incluyen la distribución, y si realmente será lo que se pague en el surtidor.
Hay que tener en cuenta también que, para ese fatídico 2035, las sucesivas normativas de emisiones se habrán ido endureciendo para llevar a los fabricantes hacia un futuro donde los vehículos con motores de combustión sean una especie en peligro de extinción, sólo disponible para la clase realmente alta.
Para muchos, la solución tampoco está en los coches eléctricos, vehículos tan caros que la gente nunca podrá comprar. Es evidente que el parque móvil europeo, envejecido, se parecerá al de Cuba, ya que el conductor mantendrá el máximo tiempo posible su vehículo, porque no se podrá comprar uno nuevo.
Tenemos, en resumidas cuentas, una Europa que sube los tipos de interés para frenar la inflación, generada por las subidas provocadas por una guerra, subidas que ya no bajan, y, para colmo, nos lleva a la obligación de comprar carísimos coches eléctricos.
Si todavía España tuviera la peseta, y hubiésemos hecho como Inglaterra, fuera de Europa, se podrían haber controlado los tipos de interés adecuadamente, se podría haber actuado sobre los tipos de cambio para favorecer nuestras exportaciones junto al incremento del turismo y, sobre todo, habríamos evitado estar atrapados por las limitaciones europeas.
Y el pueblo no se vería obligado a pagar cada vez más por sus hipotecas y a tener que comprarse un coche eléctrico a partir del 2035…
Como dijo Groucho Marx: “Claro que lo entiendo. Incluso un niño de cuatro años podría entenderlo. ¡Que me traigan un niño de cuatro años!”
Mark de Zabaleta
(Carl Gustav Jung)
¿No les suena?...
Y ahora Francia sabe transmitir su indignación. El día después de las primeras declaraciones del presidente Emmanuel Macron sobre la reforma de las pensiones tras ser adoptada por su gobierno, miles de franceses han vuelto a llenar las calles en otra jornada de huelga general contra la reforma. La rabia y la indignación han aumentado en los últimos días por la negativa del ejecutivo a someter la reforma, que alarga la edad de jubilación desde los 62 hasta los 64 años, a votación en la Asamblea Nacional. Sindicatos y ciudadanos han salido en masa a la calle para dejar claro que la lucha continúa y que no pararán las protestas, aunque el gobierno haya dado la reforma por cerrada. Y son más de 3,5 millones de ciudadanos los que mantienen su descontento en las calles.
Igualito que en España. Aquí ya nos han cambiado la edad de jubilación, y hablamos de 67, y muy pronto de 70 años. Sin añadir que no hay funcionarios en la Seguridad Social, y que tramitar una jubilación en España es Misión Imposible. Lo más probable es que la jubilación actual ya sea de esos 70 años, porque es imposible lograr que te tramiten antes tu jubilación.
Pero lo importante del cambio que acaba de anunciar José Luis Escrivá, Ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, es que ha sido consensuado con los Sindicatos … y aprobado por Europa.
Y ya está. ¿Han visto algún tipo de protesta ciudadana? ¿Están preocupados los jóvenes por su jubilación?
Y eso que, se supone, somos un país con un Gobierno ¿Socialista?
Tranquilos, porque con el PP ya vimos lo que hizo Rajoy… acabar con las pensiones actualizadas con la inflación. De Guatemala a Guatepeor…
Ahora, ya que España no sale a la calle a protestar, se podrá protestar en las urnas para que todo se quede como está…
Ciertamente Francia tiene Historia, y sabe cómo protestar.
Como dijo Galbraith: Si no piensas en tu porvenir, no lo tendrás. ...
Mark de Zabaleta
(Jean-Paul Sartre)
(Carl Gustav Jung)
Ciertamente la guerra en Ucrania no ha cambiado muchas cosas. Subieron los precios del petróleo, porque la electricidad ya había subido tras la pandemia, y se encareció el transporte. Y con el transporte. estaba claro, se encareció todo…
Y como todos pagaban más, todos subieron los precios, y nos llegó una inflación galopante… para quedarse.
Porque para controlar la inflación la gran herramienta de los Bancos Centrales es subir los tipos de interés. Pero la inflación, al igual que el precio de la gasolina, sube rápido, pero baja muy, muy despacio…
Los Bancos, las Petroleras, las Eléctricas y los Gobiernos ganan. Es siempre esa famosa Oligarquía la que anuncia beneficios millonarios mientras los salarios suben por debajo de la inflación.
Pero hay algo bueno. La radical prohibición para producir coches de combustión a partir de 2035, un elemento clave del llamado Pacto Verde Europeo con el que los Veintisiete querían lograr la neutralidad climática a mitad de siglo, se ha convertido en un importante problema.
Alemania e Italia se han movido para amenazar con bloquear el pacto, con otros países, como Polonia o Hungría, que se oponen en principio a los ambiciosos objetivos climáticos de la Unión, dispuestos a unirse al bloqueo, con lo que sumarían los apoyos suficientes como para frenar el acuerdo que pondría fin a la venta de coches diésel, gasolina o híbridos en 2035.
Mientras Italia presenta una oposición frontal a la medida, en el caso alemán solicitan que se tengan en cuenta los llamados e-fuels, es decir, los combustibles sintéticos que son compatibles con los coches de combustión, aunque estos sean todavía muy escasos y caros de producir.
La economía alemana es muy dependiente de la industria automovilística, y Berlín se ha mostrado siempre dispuesta a proteger sus intereses a nivel europeo y global. De esta industria dependen cerca de 800.000 empleos y el 5% de la economía del país. La transición a automóviles eléctricos afectará gravemente a Alemania, donde muchos de los empleos están vinculados a elementos mecánicos que dejarán de ser necesarios cuando los coches no sean de combustión.
Y en España va a ser igualmente grave. Sorprende mucho que este Gobierno “socialista”, que no ha creado todavía una infraestructura adecuada para cargar esos coches eléctricos, tampoco se preocupe por los empleos que van a desparecer en la industria del automóvil y en talleres mecánicos y otros. ¿Y qué va a pasar con el transporte por carretera? Pregunten a Pedro Sánchez, que seguro que inventa algo.
Como dijo Galbraith: “Aunque todo lo demás falle, siempre podemos asegurarnos la inmortalidad cometiendo algún error espectacular”.
Mark de Zabaleta