viernes, 15 de julio de 2016

La Economía del bien común...






El economista austríaco Christian Felber propuso implantar y desarrollar una verdadera economía sostenible y alternativa a los mercados financieros en la que necesariamente tienen que participar las empresas.
Se trata de una alternativa real al capitalismo de mercado y a la economía planificada.
En la economía real actual se mide el éxito económico mediante cifras e indicadores monetarios como el producto interior bruto y los beneficios que dejan de lado a los seres humanos y al medio en el que vivimos. Estos indicadores no nos dicen nada sobre si hay guerras, o si se respetan los derechos humanos y nuestro entorno, etc. Del mismo modo, una empresa que tenga beneficios no nos informa prácticamente nada sobre las condiciones de sus trabajadores ni sobre la calidad de lo que produce ni cómo lo produce.
Aunque esta Economía del Bien Común es un experimento de ingeniería social que ha sido muy criticado (fundamentalmente por los grandes beneficiados por el capitalismo radical), tiene una gran lógica. Intentar acabar con los engaños…
En un momento en el que la sociedad se siente engañada por el tema de las Pensiones (el Fondo de Reserva de la Seguridad Social se agota) y por el Déficit (la inminente multa a España por incumplir el techo de déficit público pactado para 2015 demuestra las artimañas de De Guindos), la verdadera Economía Social es la única solución para tanta incompetencia en política económica.
Cuando John Maynard Keynes publicó su Teoría General el mundo estaba sufriendo todavía el masivo desempleo de la gran depresión. La desilusión era total respecto a un orden económico que dejaba a tantos hombres sin trabajo.
En esta obra escribe: “Los principales inconvenientes de la sociedad económica en que vivimos son su incapacidad para procurar la ocupación plena y su arbitraria y desigual distribución de la riqueza y de los ingresos”.
Y ante tal diagnóstico era el Estado el encargado de lograr el pleno empleo: incrementando el gasto, manteniendo bajas tasas de interés para alentar la inversión, reformando el sistema fiscal, mejorando la distribución del ingreso y regulando el comercio exterior. ¿No les parece una Economía del Bien Común?
Como dijo Galbraith: “Hay algo maravilloso en ver una mayoría equivocada asaltado por la verdad” ....

Mark de Zabaleta

lunes, 11 de julio de 2016

El gran recurso de las pensiones se acaba…





Si además de todo un arsenal publicitario de campaña, añadimos la política del miedo sobre la sostenibilidad del sistema de pensiones… Mariano ha sido el más votado.
Pero…el diario estadounidense Wall Street Journal señala que el gobierno ha estado usando dinero del Fondo de Reserva de la Seguridad Social para comprar sus bonos, su deuda. Y aclara que, aunque esto casi no se ve, ya ha invertido el 90% de las reservas en comprar deuda española, lo que provoca serias dudas sobre la viabilidad de las pensiones e incluso, según algunos analistas, aumenta la posibilidad de que España tenga que pedir un rescate.
El gobierno Mariano ha estado “tocando en silencio la hucha más rica del país, el Fondo de Reserva de la Seguridad Social, como comprador de último recurso para los bonos del gobierno español, planteando interrogantes sobre el papel de este Fondo como garante de los pagos de las futuras pensiones.”
The Wall Street Journal destaca: “Ahora la apenas notada ola de endeudamiento, llevada a cabo en medio de una crisis económica prolongada, está a punto de terminar, porque no queda casi nada que coger. Al menos el 90% del fondo de 65.000 millones de euros se ha invertido en una deuda española cada vez con mayor riesgo, según cifras oficiales, y el gobierno ha comenzado a retirar dinero en efectivo para pagos de emergencia.” Las famosas pagas extra…
Y advierte: “Los analistas señalan que pronto el gobierno tendrá un recurso menos para financiarse, ya que se enfrenta a otro año de recesión y dolorosas medidas de austeridad para cerrar un gran déficit presupuestario. Esa presión, podría obligar al gobierno de Rajoy a pedir este año el rescate al Fondo de de la Unión Europea, un rumbo políticamente arriesgado que intenta evitar a toda costa. Además, existe la preocupación de que las reservas de la Seguridad Social para el pago de las futuras pensionistas se están acabando mucho más rápido de lo esperado.”
Desgraciadamente España se dará cuenta demasiado tarde del gran error cometido. La insostenibilidad de las pensiones ya no tiene arreglo…y lo comprobarán directamente los votantes del PP…
Tiempo al tiempo…
Mark de Zabaleta

viernes, 1 de julio de 2016

PODEMOS: ya lo dijo San Ignacio...





Para Keynes la eficacia marginal del capital era una cuestión de expectativas, de tal modo que el cambiante humor de la comunidad empresarial podría contrarrestar incluso unos bajos tipos de interés favorables a la inversión…y ni los empresarios han visto claro el panorama futuro a la hora de invertir, crear empleo, producir y vender, para que los consumidores con renta suficiente puedan comprar sus productos… ni los ciudadanos han valorado en positivo los maravillosos cambios propuestos por los programas electorales de los nuevos políticos.
Ya saben el dicho: “más vale lo malo conocido que lo nuevo por conocer” …
Sólo Unidos Podemos (UP) era partidario de aumentar decididamente el gasto público (60.000 millones más durante la próxima legislatura), para lo cual proponía derogar el artículo 135 de la Constitución sobre el control del déficit.
Es obvio que si gobernara Podemos, todos los cambios impositivos propuestos deprimirían la confianza empresarial (están muy cómodos pagando poco…)
Si además añadimos la política del miedo sobre la sostenibilidad del sistema de pensiones…
¡Ya tenemos claro las razones del descalabro electoral de Unidos Podemos!
Cuando John Maynard Keynes publicó su Teoría General el mundo estaba sufriendo todavía el masivo desempleo de la gran depresión. La desilusión era total respecto a un orden económico que dejaba a tantos hombres sin trabajo.
En esta obra escribe: “Los principales inconvenientes de la sociedad económica en que vivimos son su incapacidad para procurar la ocupación plena y su arbitraria y desigual distribución de la riqueza y de los ingresos”.
Y ante tal diagnóstico era el Estado el encargado de lograr el pleno empleo: incrementando el gasto, manteniendo bajas tasas de interés para alentar la inversión, reformando el sistema fiscal, mejorando la distribución del ingreso y regulando el comercio exterior.
Keynes es la verdadera solución, pero el miedo al cambio ha asustado a los votantes.
No han sabido transmitir el verdadero keynesianismo.
Ya lo decía San Ignacio de Loyola: “En tiempos de tribulación no hacer mudanza”

Mark de Zabaleta