viernes, 11 de noviembre de 2016

Ronald Reagan





Fue el 40.º presidente de los Estados Unidos de América (1911 - 2004). Tras comenzar en radio como locutor deportivo, pasó al cine, interviniendo en más de 50 películas de Hollywood. Ciertamente no llegó a ser una gran estrella, pero tuvo notoriedad como presidente del sindicato de actores. Ser presentador de televisión le proporcionó la popularidad que le faltaba para dar el salto a la política, integrándose en el Partido Republicano en su ala más conservadora (1962).
Dado su gran carisma para el electorado, Reagan fue elegido gobernador del Estado de California en 1966 (y reelegido en 1970). Tras no presentarse a otra reelección, optó por la nominación a la presidencia tras la caída de Nixon (1974). El partido prefirió a Gerald Ford en 1976… pero Ford perdió las elecciones presidenciales frente a los demócratas, quedando abierto el camino para Reagan en la siguiente convocatoria.
Ganó claramente las elecciones presidenciales de 1980, proclamando el orgullo nacional americano después de la debilidad que la administración de Carter había mostrado; se trataba de recuperar la confianza de los americanos en sus valores tradicionales, seriamente dañada por la Guerra de Vietnam (1969-74) y por el Watergate  de 1973.
La capacidad de Reagan como comunicador le permitió encarnar el sueño de liderazgo fuerte que albergaba el americano medio, proporcionándole una reelección sin complicaciones en 1984, a pesar de su ya avanzada edad.
Hijo de un vendedor de zapatos con problemas de alcoholismo y una madre de fuerte personalidad, el candidato republicano se educó en un ambiente modesto. Su bagaje intelectual era muy reducido: «No es tonto, pero tiene un cerebro perezoso», dijo de Reagan uno de sus consejeros. Tras ganar las elecciones sería el primer presidente divorciado de Estados Unidos, lo que chocaba con su defensa de los valores familiares.
Las duras críticas que recibió al ser elegido presidente contrastan con sus nuevas y osadas iniciativas políticas y económicas. Su particular política económica, la llamada economía de la oferta, "reaganomics", caracterizada por la desregularización del sistema financiero y por las rebajas substanciales de impuestos de 1981.
Durante la administración Reagan, la economía pasó de un crecimiento del PIB del -0,3 % anual en 1980 al 4,1% en 1988 y se crearon 20 millones de nuevos empleos bajando la tasa de desempleo más de dos puntos, pasando del 7,5 % a principios de 1981 al 5,2 % en 1989…
“Triunfar tarde no es triunfar: es alcanzar al mismo tiempo la inmortalidad y la muerte”... (Benjamin Disraeli)

Mark de Zabaleta

miércoles, 9 de noviembre de 2016

“Alea jacta est”





La victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos ha confirmado que ni los sondeos ni las grandes opiniones de los especialistas en política internacional conocen la realidad ciudadana. Ciertamente las encuestas le daban una remota posibilidad de ganar, pero el consenso era que Hillary Clinton sería la ganadora.
Aunque Trump haya utilizado como estrategia electoral la defensa del estilo de vida americano, algo que ha calado muy hondo en los Estados de la América profunda, frente a multitud de grupos sociales que lo han podido discutir, es muy posible que una vez en el poder y con la cruda realidad del gobierno más importante del planeta, el nuevo presidente realice un esfuerzo de comprensión y contención que mitigue sus ácidos planteamientos de campaña para dar paso a un gobierno incluso moderado y receptivo. Lo que ha quedado claro es que el pueblo estadounidense le ha concedido un triunfo legal en el Colegio Electoral, que es donde se elige al presidente de los EEUU.
Esta situación merece una profunda reflexión sobre el alcance del malestar social y el auge de ciertas actitudes intolerantes que han permitido que Trump sea el próximo ocupante de la Casa Blanca.
Porque “Alea jacta est” y ya no hay vuelta atrás…
La elección de Trump es una clara expresión de la profunda división que existe en Estados Unidos y de los profundos desencuentros entre el gobierno y los ciudadanos…
Y es algo que recuerda al voto del BREXIT en Gran Bretaña. Al principio era algo terrible y los mercados bursátiles y los tipos de cambio reaccionaron negativamente…y, al final, todo ha vuelto a la normalidad.
Ahora la elección democrática de Donald Trump es vista como el caos total o el fin del mundo. Ya pocos recuerdan lo que decían los grandes expertos en política internacional cuando fue elegido Ronald Reagan. Era terrible ver a un actor de Hollywood al frente de USA…y no fue tan malo como lo pintaban.
Y sobre lo que ha dicho en su programa electoral, recuerden que Mariano Rajoy normalmente no respeta casi nada de lo que anuncia en campaña y no pasa nada… “prometer hasta meter (la papeleta en la urna) y una vez metida olvidar lo prometido” …
Posiblemente el gobierno Trump tenga poco que ver con lo visto en su campaña…
Tiempo al tiempo

Mark de Zabaleta



sábado, 5 de noviembre de 2016

España engañada...





España amenazada es el pomposo título del mediocre libro publicado por Luis de Guindos, donde se ha dedicado a teorizar/justificar las discutibles medidas adoptadas por el PP en materia económica para rematar con una gran declaración: “Rato no es economista”
Y lo dice el que era el número 2 de Rato. Muy ligado a la empresa privada, Luis de Guindos fue uno de los hombres fuertes del equipo económico del expresidente Aznar, que lo nombró secretario de Estado de Economía en 2002, cargo en el que estuvo hasta 2004.
De Guindos era el responsable en España y Portugal de Lehman Brothers cuando, en 2008, la entidad quebró por el escándalo de las hipotecas subprime, un terremoto financiero cuyas consecuencias todavía sufre la economía mundial. El escándalo le estalló en la cara a De Guindos, lo que supone una gran mancha en su currículum. Aunque la política, que lo perdona todo, le haya permitido ocupar la máxima responsabilidad económica en España. El pasado de De Guindos nunca pasará desapercibido por muchos libros que escriba.
Pero Mariano Rajoy ha preferido mantener a todo su equipo económico, incluso reforzando la figura de Luis de Guindos. Ni que decir tiene que lo de Cristóbal Montoro y lo de Fátima Báñez es continuismo puro y duro.
Prepárense para los recortes que van a venir, siempre impuestos por Europa…
La fundamental del marianismo sigue igual. Cambios marginales que no se producen en las temáticas más sensibles. Es decir, a fin de cuentas hay que quedarse en que siguen los mismos titulares en las áreas de Economía y Hacienda junto a Soraya y Defensa Cospedal en diferido. Queda claro que Mariano Rajoy considera que hay que consolidar lo ya conocido; algo muy preocupante porque está pendiente hacer recortes por un valor de 5.500 millones de euros a instancias de Bruselas. Habrá que ver cómo lo defenderá en el Congreso de los Diputados sin ostentar la mayoría absoluta de 2011.
Mariano no ha hecho experimentos cuando tiene la convicción de que algo ya ha funcionado. Pero con Cristóbal Montoro parece difícil creer que sea posible un ¿cambio? que impulse el diálogo social y el entendimiento con los sindicatos. Este Ejecutivo podía haber sido exactamente el mismo en 2011 = Recortes+ Austeridad.
Llega el momento de la cruda realidad, y esto va a se más de lo mismo…
Una anécdota de María Dolores de Cospedal: la entonces senadora en Castilla-La Mancha, preguntó a Chacón (cuando era titular de Defensa) si el Gobierno pretendía vender el aeropuerto de Ciudad Real a EEUU para que este la usara como base militar. Ante dicha cuestión, Chacón fue clara: “No. No hay ninguna intención por tres razones: porque el Gobierno no tiene ningún interés, porque EEUU tampoco y porque con la legislación vigente no es posible”. De hecho, la exministra le recriminó que “después de 22 meses en esta Cámara, sin haber abierto nunca la boca, ¿no le parece que su primera pregunta tenía que haber tenido como mínimo un poquito de fundamento?”.
“Nunca nos engañan, nos engañamos a nosotros mismos”… la España engañada.

Mark de Zabaleta